Voluntariado

Otro Punto de Partida quiere fomentar la participación de los ciudadanos en programas solidarios y de justicia social, además de crear espacios de sensibilización y formación sobre la necesidad de una implicación directa en la realidad allá donde sea requerido. Todo ello, sostenido desde unos fundamentos propios que buscan darle sello propio a nuestra acción:

Generosidad

Lo frágil, lo desprotegido, lo vulnerable, vivenciado en trance de límite, reclama que exista lo generoso. El despliegue de la persona surge y se sustenta en la esplendidez de lo gratuito, del don, requiere de la alteridad. El voluntariado lo comprendemos, desde los núcleos de nuestra actividad humanizadora, como la vida emergiendo en sus esencias. Así entendido, fluye como imperativo de la vida.

Justicia

Partimos de la conciencia de que lo más propio, lo personal, la situación en la que cada uno/a de nosotros/as nos experimentamos, nos ha venido dada fundamentalmente. Todo sentimiento de propiedad, en última instancia, se vivencia desde lo que a cada cual le precede, lo que le ha hecho posible ser, permanecer. El voluntariado surge como vocación del hallazgo de la vida y de todo cuanto nos rodea como don, viniendo desde alguien más que uno/a mismo/a. Comporta el sentimiento de deuda, que nos trabaja en restablecer lo que nunca podremos pagar.

Existencialidad

Ahí brota el sentimiento de la familia en la que hemos surgido, las relaciones, la bondad de las creaciones simbólicas, de las instituciones, de la sociedad, de la cultura. A la hora de configurar el voluntariado, creemos conveniente ahondar el sentido originario de un voluntariado de dimensiones existenciales. Definimos a este voluntariado, no solo como servicio que adviene a situaciones de necesidad. Admitiendo y valorando esa dimensión, nuestra comprensión del mismo reclama sensibilidades, vivencias y experiencias profundas de lo originario existencial.

Lugar de referencia

Una de las labores que requerimos en Otro Punto de Partida es la de generar referencias vinculantes, capaces de recoger, dialogar, potenciar el esfuerzo y la sabiduría. Se necesita suscitar y activar una sensibilidad de cooperación, desde la posibilidad de ser referencia para las personas como acogida, lugar de significatividad, referencialidad.

Espacio de relación

La vitalidad y fuerza alternativa de nuestros proyectos las concebimos en la relacionalidad y diálogo que se pueda generar entre todos. En una sociedad cada vez más fraguada en núcleos de autogestión de difícil interacción mutua, valoramos la necesidad de suscitar un movimiento relacional, que al tiempo que propicia referencias singulares, posibilita espacios y ámbitos de encuentro y relación.