Campamentos OPDP 2018: Despertando a una nueva conciencia

Entre el 2 y el 20 de julio hemos celebrado la cuarta edición de los campamentos urbanos de Otro Punto de Partida en Entrevías. Días de encuentro festivo, convivencia entrañable, diversión y trabajo personal y de grupo que reunieron, en la primera semana, a 15 adolescentes, y en las dos siguientes a 28 niños y niñas de Primaria.
Como cada año, las actividades giraron en torno a un tema, en esta ocasión, el despertar a la conciencia. En primer lugar, a la conciencia de uno mismo: hacernos con nosotros mismos, dejarnos sentir, afectar por la realidad que más directamente nos toca; escucharnos en nuestros impulsos, comparaciones e imitaciones para surgir en nuestra identidad más propia y auténtica y confiar en nosotros mismos. Salir del error de lo que nos viene impuesto desde fuera, de lo que “se dice” o “se hace”, y entrar en la verdad de la palabra propia, experimentada en primera persona, vivida y compartida desde lo más cercano y próximo. Y además del alumbramiento de esa conciencia propia, también el despertar a la conciencia del otro, en el que nos descubrimos a nosotros mismos. Y el despertar a la conciencia de la responsabilidad y del cuidado de la naturaleza.

¿Cómo abordar todas estas dimensiones, tan esenciales para la vida de cada cual? Los participantes pintaron libremente al son de la música para desplegar su propia creatividad y expresividad, escribieron e interpretaron una pieza teatral en torno a la responsabilidad, dieron un largo paseo por parejas para profundizar en el conocimiento del “otro”, reflexionaron sobre cómo viven el tiempo para diferenciar pérdidas y valores, realizaron un concurso pluriartístico (fotografía, poesía, relato breve y pintura) en el que plasmaron los distintos despertares a la conciencia y aprendieron a trabajar en equipo construyendo sus propias maquetas arquitectónicas.

En el desfile de talentos que se desplegaron en estos días, el baile ocupó un lugar central. Los mayores tuvieron la oportunidad de crear, con bastante éxito, su propia coreografía. Los pequeños, además de los dos bailes de grupo, se lanzaron a mostrarnos sus propias valías personales. En el ‘OPDP lo vale’, el espectáculo final en el auditorio del Centro Cultural Lope de Vega de Entrevías, con las madres y los padres entre el público, interpretaron varias canciones, exhibieron sus dotes de gimnastas, realizaron trucos de magia con hilos y deslumbraron con sus toques de balón.
El campamento de los mayores dedicó todo un día a la música, jornada en la que recibió una visita muy especial. La cantautora Clara Hurtado interpretó a la guitarra y con una voz muy propia, íntima y resonante cinco canciones originales en las que abordó temas de alto voltaje, como la deshumanización de Europa por la crisis de los refugiados o la esperanza que siempre late al final de todas las dificultades y durezas de “este mundo tan salvaje”. Clara dialogó con los chicos y chicas y terminó tocando con ellos en un ambiente festivo y cálido.

El intento por ofrecer una alternativa deportiva al fútbol fructificó en emocionantes partidos de balonmano (uno de ellos en el polideportivo de Burgohondo, Ávila, cedido generosamente por el ayuntamiento) y kórbol, este último una variante entre el fútbol y el baloncesto que apasionó a los niños y niñas y que despertó ciertos arrebatos competitivos resueltos finalmente con deportividad.

Las salidas y excursiones supusieron algunos de los días más valorados por los participantes. Los mayores pasaron dos días en Burgohondo (Ávila), donde disfrutaron del río, de una emocionante velada nocturna en el monte y de un amanecer solitario y silencioso en medio de la naturaleza. Los pequeños visitaron el Planetario, realizaron una ruta de senderismo en Buitrago y disfrutaron de su adorada piscina de Moratalaz.

Tres semanas de gran intensidad que afianzan y consolidan el empeño de Otro Punto de Partida de crear un lugar humanizador y de creación de valores en el barrio de Entrevías. Un agradecimiento muy especial a las monitoras y monitores que con tanto cariño, paciencia y entrega han convivido estos días con los niños/as y adolescentes, por su generosidad y el fondo de cuidado y sensibilidad que han mostrado. También agradecer al Centro Cultural Lope de Vega de Entrevías por cedernos un espacio para realizar el campamento y por la amabilidad y delicadeza con la que sus empleados siempre nos han tratado, intentando ayudarnos en todo lo posible. Y por último, un agradecimiento especial a las familias, las madres, padres, abuelas y abuelos, que nos confían a sus hijos/as estos días de julio y que sintonizan con el fondo educativo en valores que queremos transmitir. Y por supuesto, a los participantes de los campamentos, que tanto nos han dado y que, esperamos, tanto hayan recibido para la creación de sus propias personas.