Existir gozando y creando

 

(Texto leído y compartido en la fiesta de fin de año en Entrevías, el 21 de diciembre de 2017)

1. El mes de diciembre encierra magia, acumula nostalgias y reverbera ensoñaciones, gozos y tristezas. En él se nos brinda el año en copas de cristal, transparentándose en sus esencias para ser apurado en sustancias agridulces. Este encuentro pretende transformar el 2017 en fiesta, memoria y aliento de futuro. Celebrar y recordar es actividad recreadora, liberadora. Hemos de transformar el pasado en el hoy más prometedor y ancho, pues el tiempo, en tanto que pasa, puede estrecharnos en lo pasado, en lo vivido. La auténtica fiesta relanza los hechos, las experiencias a futuros dinámicos más propios, más personales, más libres.

2. Este lugar, Otro Punto de Partida, en el cogollo de nuestro barrio, es punto de encuentro, taller de vida y espacio de canto y de danza. Rostros conocidos, voces amigas que nos entrelazan en trayectoria compartida. La proximidad de la Navidad incentiva la esplendidez y gratuidad. Encontrarnos en este espacio de referencia y arraigo, de acogida e impulso, es recobrarnos en lo más generoso, fraterno y solidario. Uno de los rasgos que confieren perfil a Otro Punto de Partida es la desapropiación, para que llegue a ser apropiado por cada uno/a de los que llegamos a este pequeño local. ¿Qué queremos ser? Acogida, escucha, proximidad… Un lugar que atrae desde la sencillez, fragilidad, potencia y generosidad. Al final, renunciando a lo perfecto buscamos testimoniar lo creíble dentro de lo posible, quedarnos ceñidos a nuestros pasos y a la estatura de nuestra medida. Lo pequeño, cuando es sincero, seduce.

3. Estamos lejos de la Puerta del Sol o de la Plaza Mayor, pero Otro Punto de Partida quiere ser también plaza y, al tiempo, hogar. Se abre y recoge, singulariza, acompaña, arraiga y nos solidariza. Una plaza que llega a ser familia, trasiego y estancia. Niños y niñas estudiando con empeño cada tarde, mayores introduciéndose en el mundo de la informática a la mañana, un grupo de migrantes encendidos en la urgencia de aprender español, aventureros del inglés y la ciencia los viernes, excursiones al Escorial, a Torrejón; paseos por la belleza escondida de los parques de Entrevías; el grupo de madres –al que desearíamos que se sumara también algún padre- despegando lentamente dos martes al mes; adolescentes creando juntos, aprendiendo a ser lo que quieren ser, compartiendo en confianza y apertura sus motivaciones, proyectos, quereres… ¡Y qué decir del hito de los tan esperados y disfrutados campamentos de julio! En Entrevías manan fuentes que van transformando tierras esteparias en vergeles cargados de promesas. Una gestación paciente, discreta y de futuro. Éramos unos desconocidos y hoy, a la vuelta de tres años, gozamos de la corriente de vida que se está generando. Agradecidos a todos/as por hacer un hueco a Otro Punto de Partida en el corazón de la historia de este barrio único.