La educación como alternativa de valor y sentido en el empeño de llevar a cada persona a su mejor ser

  • (Texto compartido en la reunión de voluntarios/as del inicio del curso 2019/20).
  • Un nuevo inicio de curso. Los comienzos siempre son trabajosos, ya que obligan a reavivar brasas y concentrar fuerzas. El empiece no surge de la nada, sino que se nutre de lo que ya es y viene siendo. En nuestro caso, de aquello que viene caldeando nuestro ser y estar en Entrevías. Hay un fondo de vida, de experiencia, de saber y de intención que se ha solidificado en cimiento firme. Podemos construir con la confianza de sentirnos creando una alternativa que se mide más por el fondo de valor que se va generando que por los números y las cifras. Este fondo de valor se identifica con este espacio de Otro Punto de Partida, un lugar de encuentro verdadero y apertura ensanchada desde donde queremos posibilitar el despliegue de cada persona hacia su mejor ser, hacia su identidad más auténtica. 
  • Hablábamos de reavivar brasas y algunas todavía humean con fuerza. En concreto, las de los campamentos de verano del pasado mes de julio, todavía candentes en nuestra memoria. Serenidad, gozo, gratitud, confianza, libertad… Hubo un cierto descubrimiento de las posibilidades que este grupo puede generar en cada persona, en el acceso a lo mejor de sí, a sus fondos de motivación y decisión, a sus valías y a la historia que les constituye. Los chicos y chicas expresaban su sentir vital, la novedad de encontrarse con ellos mismos, el gozo de encontrarse ante su ser y su posibilidad y poder compartirlo. Tanto en el apoyo escolar como en el resto de actividades, queremos continuar este camino abierto que les conduzca a poder trabajar dimensiones personales que ellos mismos reconocen de gran valor para su día a día.   
  • Queremos constituir una alternativa educativa y social a partir de nuestros fundamentos, nuestra experiencia de cinco años en el barrio y el trabajo diario de nuestro encuentro y relación. Desde este espacio pequeño y casi imperceptible, crear humanidad y abrirnos a todos y todas sin distinción, creyendo en la potencialidad de cada persona y acogiendo la realidad en generosidad y gratuidad. Los primeros enriquecidos somos nosotros mismos en el empeño por traer verdad y justicia a una realidad cada vez más necesitada de solidaridad, comprensión, bondad y corazón. Que no nos olvidemos de lo más esencial: lo que llena nuestros días de sentido, lo que podamos construir juntos/as en relación abierta y confiada.

ACTIVIDADES 2019-2020

Apoyo escolar

Primaria: Lunes, miércoles y jueves de 17.30 a 18.45.

ESO y Bachillerato: Miércoles y jueves de 19.00 a 20.30

Campamento de invierno / Taller de teatro

Noviembre: 2, 16 y 30.

Diciembre: 7 y 21.

Enero: 11 y 18.

Febrero: 1, 15 y 29.

Marzo: 21.

Abril: 4 y 25.

Mayo: 9 y 30.

Junio: 20.

Español para extranjeros / Mayores

Lunes y jueves de 9.30 a 12.30.

Inglés práctico

Viernes de 18.30 a 19.30.

Lugar creador: Madres y padres

Primer y tercer martes de cada mes, de 19.00 a 20.00.

Campamentos OPDP 2019: La libertad de ser y crear en relación y confianza

Entre los días 3 y 20 de julio hemos celebrado la quinta edición de los campamentos urbanos de Otro Punto de Partida en el barrio de Entrevías. La primera semana con adolescentes de ESO y Bachillerato, las dos siguientes con los niños y niñas de Primaria. Hablamos de “campamentos urbanos” porque el concepto da a entender, al menos de manera aproximada, lo que hacemos en estas tres semanas, aunque en realidad ni instalamos tiendas de campaña, ni estamos todos los días dentro de la ciudad.

En una perspectiva más metafórica, sí podríamos decir que levantamos un campamento: en él, las tiendas somos cada una de nuestras personas en relación abierta, libre y confiada; un campamento que no pone sus cimientos en un espacio concreto, sino que genera su propio espacio a partir del creer en cada persona, en el despertar el potencial que anida en todos/as, en el desplegar la identidad más auténtica de cada cual y llevarnos los unos a los otros a lo mejor, lo más auténtico y original propio, dejándonos interpelar por el otro, por lo diferente entendido como riqueza.

Desde ahí surge el tema del campamento de este año: “Ser es crear”. La realidad no está hecha, no está todo dado, sino que somos empujados a una creación que exige trabajo y laboriosidad. Desde el inicio de los campamentos, llamó la atención la implicación de los chicos y las chicas en todas las dinámicas. Expresaban su sentir vital, la novedad de encontrarse con ellos mismos, el gozo de sorprenderse ante su ser y su posibilidad. El campamento les va abriendo a iniciar un camino hacia su ser más verdadero. Se introducían de forma intensa en las dinámicas, estaban anhelantes y en cierto modo entusiasmados por lo que iban viviendo, por lo que descubrían como algo valioso y esencial para su propia vida.

Había serenidad, confianza, gratitud, reconocimiento mutuo. El campamento ha sido un tiempo valioso que deja huella. En estos días hemos comprobado cómo se va creando un fondo de tradición y de experiencia: hay un suelo, hay un lugar. Es una novedad para los chicos y puede posibilitar muy lentamente un trabajo de crear estos espacios de comunicación de fondos de persona de manera abierta y confiada, lo que ellos viven con mucha intensidad. Qué valioso sería que el campamento nos llevara a crear ámbitos de encuentro que prodiguen estos procesos de persona.

Así lo simbolizábamos en los espléndidos murales que se iban llenando de contenido, color y vida a lo largo de los días. Los árboles que cada grupo dibujó estaban enraizados en aquello que nos constituye, tanto positivo como negativo (generosidad, simpatía, rebeldía, pereza, apertura, oscuridad…), presentaban un tronco que simboliza nuestros apoyos (familia, amigos, profesores, OPDP, Dios, la cultura, el planeta, los animales…), las ramas simbolizarían los objetivos a lograr al conjugar las cualidades y los apoyos (ser deportista, viajar, ser feliz, aprender a cantar, trabajar…) y finalmente los frutos serían los logros, tanto presentes como futuros.

La relación de fondo entre ser y crear fue el hilo invisible que entrelazó todas las dinámicas y actividades del campamento. Como el concurso pluriartístico, donde a partir del visionado de dos piezas audiovisuales los chicos y chicas tenían que elaborar, tanto individualmente como en grupo, su propia obra. Así pudimos trabajar dimensiones como la resonancia de una obra artística, la conexión con uno mismo y la creación del propio sujeto y la afectación ante lo diferente a uno mismo (y las posibilidades de crecimiento que nos propicia).

La música se acabó convirtiendo en uno de los elementos centrales de los campamentos, con una canción compuesta, grabada e interpretada para la ocasión en el caso de los mayores (se puede oír al final de esta entrada). La letra, articulada por los monitores, estaba construida en base a algunas de las frases que habían creado los chicos y chicas en sus obras artísticas. Los pequeños, en la segunda edición del ‘OPDP lo vale’ -el espectáculo final en el teatro del Centro Cultural Lope de Vega (a cuya directora una vez más tenemos que agradecer su disponibilidad y amabilidad con nosotros)- bailaron dos exquisitas e intensas coreografías e incluso algunos se atrevieron con el rap y la gimnasia rítmica.

El campamento de mayores vivió una saludable y también exigente inmersión en la naturaleza a los pies de la Sierra de Gredos, en la localidad, ya un poco nuestra, de Burgohondo. Una ruta de senderismo por los campos circundantes, los baños en el río, la contemplación nocturna de las estrellas (con interpretación de didyeridú incluida) y el amanecer-desierto en el monte nos reconciliaron con nuestra relación originaria con la tierra y lo natural. Los niños y niñas de Primaria, por su parte, reconocieron la belleza frondosa de los bosques de la sierra de Madrid con una trepidante ruta-gymkana y disfrutaron de las frescas aguas de las piscinas de Cercedilla.

El teatro va ganando cada vez más centralidad en el tablero de actividades de Otro Punto de Partida. Después del proyecto piloto de un taller de teatro para adolescentes, iniciado en primavera, ambos campamentos tuvieron sus dinámicas de dramatización desde las que trabajar el despliegue expresivo, corporal y comunicativo de los participantes. Los más pequeños reflexionaron a partir de una serie de rol-plays sobre la integración y la diferencia, mientras que los mayores realizaron un taller de improvisación en la Casa de Cultura de Burgohondo, cedida muy gentilmente por su ayuntamiento (al igual que el polideportivo, donde se celebró un disputado partido de kórbol). En el deseo de todos está el continuar el taller de teatro, con una programación estable y continuada, a lo largo del curso, quizás en un nuevo campamento de invierno.

Hubo todavía más: una original y libérrima sesión de manualidades con pintura y plastilina, un metódico y riguroso taller de ciencia con fabricación de perfumes incluida, una sesión de yoga, un día de piscina, un misterioso cluedo, la visita al extraordinario Museo Tiflológico de la ONCE (muy recomendable), la inevitable y taquicárdica búsqueda del tesoro (esta vez en la incomparable Dehesa de la Villa), un interesantísimo taller de caligrafía china y hasta una feria del libro y las fiestas finales con las familias.

Tres semanas que bien pueden parecer tres años, por la intensidad vivida y todo lo que se ha creado.

«Ser es crear»: V Campamento Urbano de OPDP 2019

El próximo mes de julio celebraremos la V Edición de los Campamentos Urbanos de OPDP en Entrevías. Del 3 al 7 de julio con los mayores (ESO y Bachillerato) y del 9 al 19 con los pequeños (Primaria). El tema de este año es «Ser es crear» y en este texto recogemos nuestros principios, sueños, intenciones, comprensiones y deseos.

1.    Ante el quinto campamento de Otro Punto de Partida. Los cuatro anteriores han creado memoria, nostalgias. Esos 20 días en pleno verano se levantan con fuerza en recuerdos, vivencias y momentos únicos del año. Dejan brasas, rescoldos que a medida que se acercan los días de julio, se encienden en sueños, perspectivas y horizontes nuevos. Este quinto campamento nos requiere a todos/as, mayores, jóvenes, adolescentes, niños, en una ilusión e impulso generoso, gozoso. La experiencia vivida en los anteriores nos lanza a emprender con coraje esta nueva maratón. Necesitaremos sacudir perezas, comodidades y evasiones, que acaban en vacíos e insatisfacciones que nos niegan en confianzas propias y nos estrechan, reducen nuestro campo de visión y de posibilidades. Nuestro campamento de verano irrumpe desafiante y vigoroso. No hay fiesta mayor que la que viene activándonos, motivándonos. La fiesta, creación. Tenemos que ir comprendiendo, ya desde ahora, que esfuerzo, trabajo y gozo están muy entrelazados. Vosotras/os, que estáis abriéndoos a las múltiples posibilidades y ofertas que la vida os ofrece, no podéis perder las oportunidades que la vida nos da. Y este quinto campamento de OPDP está siendo una hermosa creación conjunta. Cada uno de los campamentos vividos ha constituido toda una aventura. Cada jornada, cada iniciativa la hacíamos surgir desde el entusiasmo, la entrega de todas, todos. No podemos negar quienes participamos en ellos que al final estos 20 días habían sido una fiesta prolongada que ha hecho que nos conozcamos, nos comuniquemos, nos celebremos, nos inventemos desde lo mejor de cada una/o de nosotras/os. Caen prejuicios, miedos, recelos. Lo que parecía estar lejos llega a estar delante, próximo, nos constituimos en un gran abrazo.

2.    Este quinto campamento pretende concentrarnos en una escucha, diálogo y relación, que nos golpee en una única pregunta. ¿Quién soy yo para mí mismo, para mí misma? ¿Cuánto tiempo me concedo para escucharme en mis sentimientos, en mis deseos, en los que realmente me siento vinculada/o, referida/o? ¿Con quién me conecto? ¿Hablo con alguien de aquello que me está tocando, afectando, de mis tripas? Sería oportuno el que nos procuráramos, entre las actividades de estos días, el preguntarme por mi autoestima, cómo me valoro. ¿He llegado de alguna manera a encontrarme conmigo misma/o? Nos urge el escuchar este grito propio, porque en el fondo somos un grito. Yo soy un grito, que huyo de él y no quiero escucharme en mi grito. Me evado, sometiéndome a las opiniones, a los modos, a las conversaciones que dominan el espacio, los círculos, los mundos en los que cada uno vivimos. Cuántas veces me he sorprendido pensando en los otros, en las otras, envidiando por lo que no tengo y lo que juzgo que tiene el otro o la otra. He de sorprenderme de lo colgado/a que vivo de los otros por no pisar ni habitar mi propio suelo, mi propia casa, mi propia persona. Tengo mi casa deshabitada.

3.    No creo en mis valías, en mis posibilidades, capacidades. Cuando uno deja de creer en su propio proyecto de vida está ya herida/o en su fondo de persona. Queremos decir que no hay fuerza para acometer, para luchar por lo que uno quiere, cree, quisiera. Nos dominan negatividades, comparaciones o ensoñaciones que nos privan, nos roban motivación, energía de proyección, de lanzarnos a crear algo propio. Traemos un fuerte déficit, no ya económico tan solo, sino ante todo un déficit de confianzas propias, de atrevimiento, de planteamientos que nos den fundamento, razón de existir, de ilusionar, de esperar. Tendríamos que sorprendernos del contenido, del sentido de nuestras conversaciones. ¿De quién hablamos cuando estamos juntos? ¿A quién escucho cuando te oigo? ¿O qué me escuchas tú cuando te hablo? ¿Qué nos traemos unos y otros, unas y otras? ¿Qué opiniones, qué juicios, qué pensamientos llegamos a escuchar, a ofrecer, a dialogar en nuestros encuentros?

4.    ¿Llego a escuchar a la realidad, a lo que acontece, a las situaciones tanto personales como sociales, políticas, todo aquello que está siendo cuestión, pregunta, responsabilidad? ¿De qué fuentes, de qué informaciones nos alimentamos, qué búsquedas realizamos por llegar a conocer en su mayor veracidad y realidad los hechos, lo que se opina, se dice? ¿Vamos teniendo un juicio crítico sobre lo que nos informan los medios, las redes sociales? ¿Qué juicio propio, crítico estamos propiciándonos unos/as a otros/as? ¿No tenemos la impresión generalizada de que vivimos en un impersonal: “se dice”, “han dicho”, “la televisión ha afirmado”, “en twitter dicen”, “me ha llegado un whatsapp…”?

5.    Una gran pregunta será atrevernos a escuchar qué hago con mi intimidad. ¿Hay algo más propio, íntimo, mío, único que mi intimidad? ¿Puedo yo mercantilizar con mis secretos más hondos, exponer lo más sagrado de mi persona a subasta pública? ¿Qué sentido de pudor tengo sobre mis sentimientos más profundos? La incontinencia de ansiedades, el prurito exhibicionista de intentar ser alguien profanándome y profanando a los demás, contando sin necesidad sus vidas más personales y singulares, ¿a qué humanidad y futuro nos están llevando? ¿Qué sentido y valoración otorgo a las confidencias profundas que se me han hecho? Como se sabe, hacerse con la intimidad de alguien es un tremendo acto de confianza en ti, me constituye en dignidad, no puedo destruir a nadie pisando sus intimidades y expandiendo de mil modos y maneras el honor, la dignidad y el misterio de cada persona.

6.    Semejante cascada de preguntas, en su misma incisividad, pretenden despertarnos desde insistencias sorpresivas de lo habitual, cotidiano y rutinario de nuestros modos de comprensión, relación, interacción en los que nos configuramos y nos vivenciamos, tanto a nivel personal, relacional, de amigos/as, sociedad… Es sabido que la cotidianeidad se elige cada vez más como el denominador del sustrato social y personal más generalizado. Por eso, es válido atrevernos a preguntar: ¿qué estoy haciendo? ¿Qué estamos siendo? Traer la pregunta a lo que se da como normal, como real, como válido, hasta que se llega a preguntas como: ¿esto qué vale, a dónde nos lleva, qué estamos haciendo unos y otros, y todos y todas? Esto es salir de lo colectivo, de lo admitido como valor, praxis y referencia válida y hasta normativa. Será uno de los trabajos fuertes, ya ahora y cada vez más, el atrevernos a reflexionar por nosotros/as mismos/as, no dejar que otros nos dominen. Nos estamos convirtiendo en el proletariado del mundo digital, nos utilizan porque les producimos y de nuestros productos se sirven para dominarnos. Ya es hora que despertemos del sueño en el que nos quieren envolver los medios, las redes, los intereses económicos, políticos, ideológicos, involucionistas… Qué fuerza tienen las fake news. Entre nosotros mismos hemos de afilar el juicio crítico, salir del anonimato gregario y pronunciarnos desde nuestro sentir, nuestra experiencia más verdadera y real, que nos sustenta, nos da dignidad.

7.    En medio de la ambigüedad que somos -nada hay puro, ni perfecto, ni acabado-, nosotras/os cada vez más hemos de optar por la persona, por su capacidad de llegar a la realidad, que le posibilita constituirse en persona desde sí misma. Nuestro campamento quiere esforzarse en devolver la prioridad de la realidad a la persona. El niño, la niña trae una capacidad de ser él mismo, ella misma. Y a medida que el tiempo avanza hemos de afianzarnos en las experiencias propias, en la capacidad de proyectar un futuro propio para uno mismo y para la sociedad, para la humanidad. No tenemos que derogar, esto es, dejar en manos de otros lo que nos corresponde como responsabilidad y como lugar propio. Una persona verdadera puede vencer a ejércitos, no hay nada más poderoso que alguien que, sin violencia, sin dañar ni herir a nadie, avanza en un paso propio, creando lo que puede llegar a ser él, el otro, la otra, la sociedad, todos los hombres y mujeres. Hemos de avanzar hacia una atracción de lo verdadero, del bien, de la bondad, de lo auténtico, de lo valiente, de lo fiel; y no vendernos estúpidamente en manos ajenas. No habrá futuro si no emerge este sujeto propio, ya desde ahora.

8.    Porque ante todo somos posibilidad, somos bondad, somos corazón, somos pensamiento, somos libertad y querer, decidir, elegir lo que queremos ser. Siempre hay un margen para el que quiere, para abrirse un camino, una senda, un futuro, un nuevo origen a las situaciones desde una comprensión, un diálogo, un perdón, una palabra amiga, no quedándonos en los hechos, sino en las intenciones, las situaciones, de dónde viene la persona, cuál es su mejor sentir, escuchar su grito, su dolor, su sufrimiento, sus sueños, su fuerza de inventiva, de sensibilidad en los campos más variados, artísticos, emprendedores, sociales, reflexivos, de pensamiento, de cuidado, de solicitud, de compasión… Todo eso está en nosotros, en cada uno. Todo esto es vivir en un acto creador permanente. Como dice el eslogan de este quinto campamento de OPDP: “Ser es crear”, existir creándonos, ser creándonos desde nosotros/as, en la búsqueda de lo posible, de lo mejor. Este campamento puede traer una luminosidad profunda, atrayente, en una inventiva innovadora, mutua, dándonos confianza, identidad propia y responsabilidad y abriéndonos en nuestras inmensas responsabilidades. Nada está limitado, como nos quieren hacer ver tantos determinismos de todo género: existe la libertad, el deseo, el amor, la amistad, el perdón y la gratuidad. Todo esto nos lleva a una valoración del trabajo. Sin trabajo no podemos llegar a la plenitud y nosotros somos existencias en grito permanente de plenitud de aquello que ya somos y podemos y avanzamos y suspiramos y anhelamos ser.

9.    Todo esto nos está lanzando a una responsabilidad social. Las personas existimos desde un arraigo comunitario, familia, pueblo, barrio, sociedad, cultura compartida, un proyecto humano que nos entrelaza, nos hace próximos, hermanos/as unos/as de otros/as. Cuantas más singularidades haya alumbraremos espacios nuevos sociales. Es preciso avanzar hacia el otro, los otros. También existen los otros, no soy yo el único ni el absoluto. Existimos en permanente interrelación, reciprocidad. Y precisamente cuanto venimos afirmando quiere impulsar un espacio comunitario, relacional, social, positivizante, estimulante, esperanzador.

Hoy puede nacer algo nuevo

(Texto leído en la fiesta de Navidad el 21 de diciembre de 2018. En la foto: un instante del concierto de Clara Hurtado)

1. Un año más, Otro Punto de Partida. Esta fecha no es repetición ni costumbre. Es convocatoria, llegamos hasta aquí desde situaciones, realidades, lugares diversos, convocándonos a un encuentro. Este lugar surge en la atracción que genera. Donde se encienden unas brasas, emerge un hogar. Este rincón se transforma en luz capaz de vislumbrar caminos y suscitar expectativas. Otro Punto de Partida, en su quinto año en Entrevías, en la desnudez y transparencia de quienes lo estamos construyendo, que somos todos, visibiliza lo gratuito. En su misma apertura y acogida, deja patente la trascendencia de lo pequeño, obliga a pregunta, cuestiona. ¿Qué podrá ser de este lugar? En este ámbito cálido, festivo, el tiempo, los 365 días que han transcurrido este año, se vuelve nosotros, nosotras, Navidad.

2. ¿Qué podrá ser de este lugar? Búsqueda y camino. Unos/as y otros/as buscando, recorriendo propios caminos, dejándonos guiar por la estrella. Padres, madres, hijas e hijos, vecinas y vecinos, voluntarios… La estrella no está en el cielo. Cada cual somos una luz. El fondo nuestro es luminoso, quiere luz. En este rincón de la ciudad, en la proximidad inminente de la Navidad, queremos ofrecer y poner en juego nuestras personas, los recorridos y búsquedas más reales que nos han traído al hoy, a lo que somos, queremos ser, anhelamos ser.

3. Este año nos ha traído mucho. Esos deseos que movilizan nuestra vida ya se están cumpliendo. Las tardes de un apoyo escolar que instruye y descansa, que ayuda con la tarea y enseña a ser. Las reuniones de los adolescentes, iniciándose en la difícil y apasionante labor de forjar sus personas y sus futuros. Los campamentos de verano, tan llenos de vida, comunidad, energía y aprendizaje. Las clases de español para migrantes, fundamento esencial para lanzar sus vidas hacia una estabilización y bienestar básicos. El apoyo a los mayores, las excursiones, el inglés práctico que une a niños y no tan niños… Y mención especial para el ‘Lugar creador: Madres y Padres’: pequeño en número, pero inmenso en comunicación, intimidad, permanencia y constancia.

4. Esto se está encendiendo. Otro Punto de Partida, hondura de humanidad, de acogida y de futuro, nos hace música, palabra, conciencia, apertura. Y nace espontáneo el sentimiento: y en este espacio de temperaturas tan elevadas, ¿por qué no podríamos iluminar todas las calles de Entrevías? Y proclamar que hoy puede nacer para Entrevías algo nuevo. Feliz Navidad.

Un espacio de encuentro creador para cada persona

(Texto compartido en la 20 Jornada de Formación de Voluntarias/os, el 24 de noviembre de 2018)

1. ¿Qué hacemos aquí? ¿Qué queremos? ¿Por dónde avanzar? Diríamos: hacia lo que viene siendo. El objetivo no es otro que profundizar en lo que venimos creando en este lugar tan nuestro de Entrevías desde hace más de cuatro años. ¿Y qué estamos creando? Precisamente un lugar, un espacio, un ámbito que se va generando desde nosotras/os, los que aquí nos hemos encontrado, en torno a los principios que vienen sustentando, sosteniendo y llenando Otro Punto de Partida. ¿Cuáles son esos principios? Uno de ellos, de los más centrales, es la preocupación, cuidado y respeto por la singularidad de cada persona. Que cada persona que llegue a Otro Punto de Partida pueda sentirse acogida en quién ella es, escuchada en sus anhelos más últimos, recogida en su historia vital, querida más allá de todo, dignificada en su valía y potencialidad, llevada a una apertura que le permita ser ella misma ante los otros en su mayor autenticidad, que pueda expresar lo que lleva dentro y ponerlo en relación con otras personas dispuestas a implicarse en el mismo trabajo.

2. Nos necesitamos en esta apertura de relación y de escucha profunda a la verdad de cada cual para crear y promover una nueva humanidad de futuro. No buscamos ni la perfección ni los heroísmos, sino la creación de un espacio de confianza y entrañabilidad que afronte la realidad desde un fondo de querer y de afecto, del proyecto que somos las personas en un destino de socialización, comunicación y humanidad única. Desde la humildad, la pequeñez y la fragilidad, Otro Punto de Partida busca suscitar confianzas básicas en cada persona generadoras de libertad, de espacio social y de una humanidad que se abre hacia la cultura en horizontes de solidaridad, gratuidad, compasión, justicia, entrega y compromiso. Avanzar hacia la construcción de la sociedad y, por tanto, de la historia desde la raíz de la persona como dinamismo cultural, simbólico, creador, en una nueva comprensión del otro y de la realidad.

3. Venimos embarcados en una fuerte actividad desde el inicio del curso. Las previsiones de aquella reunión inicial que mantuvimos aquí en septiembre se han superado. La afluencia de niñas y niños y adolescentes al apoyo escolar está siendo de gran número e intensidad. Somos exigidos a una entrega generosa y cálida, a una aproximación entrañable y comprensiva, a un dejarnos superar por el más que nos traen y que en tantas ocasiones nos desborda, acogiéndoles en lo mejor que aportan, en su fuerza, su espontaneidad, su potencialidad y valía. Que encuentren en nosotras/os a referentes dispuestos a enseñarles y guiarles con afecto y cercanía, en una percepción atenta del más que cada niño/a y adolescente guarda y que grita por ser escuchado y orientado hacia su mejor posibilidad.

Campamentos OPDP 2018: Despertando a una nueva conciencia

Entre el 2 y el 20 de julio hemos celebrado la cuarta edición de los campamentos urbanos de Otro Punto de Partida en Entrevías. Días de encuentro festivo, convivencia entrañable, diversión y trabajo personal y de grupo que reunieron, en la primera semana, a 15 adolescentes, y en las dos siguientes a 28 niños y niñas de Primaria.
Como cada año, las actividades giraron en torno a un tema, en esta ocasión, el despertar a la conciencia. En primer lugar, a la conciencia de uno mismo: hacernos con nosotros mismos, dejarnos sentir, afectar por la realidad que más directamente nos toca; escucharnos en nuestros impulsos, comparaciones e imitaciones para surgir en nuestra identidad más propia y auténtica y confiar en nosotros mismos. Salir del error de lo que nos viene impuesto desde fuera, de lo que “se dice” o “se hace”, y entrar en la verdad de la palabra propia, experimentada en primera persona, vivida y compartida desde lo más cercano y próximo. Y además del alumbramiento de esa conciencia propia, también el despertar a la conciencia del otro, en el que nos descubrimos a nosotros mismos. Y el despertar a la conciencia de la responsabilidad y del cuidado de la naturaleza.

¿Cómo abordar todas estas dimensiones, tan esenciales para la vida de cada cual? Los participantes pintaron libremente al son de la música para desplegar su propia creatividad y expresividad, escribieron e interpretaron una pieza teatral en torno a la responsabilidad, dieron un largo paseo por parejas para profundizar en el conocimiento del “otro”, reflexionaron sobre cómo viven el tiempo para diferenciar pérdidas y valores, realizaron un concurso pluriartístico (fotografía, poesía, relato breve y pintura) en el que plasmaron los distintos despertares a la conciencia y aprendieron a trabajar en equipo construyendo sus propias maquetas arquitectónicas.

En el desfile de talentos que se desplegaron en estos días, el baile ocupó un lugar central. Los mayores tuvieron la oportunidad de crear, con bastante éxito, su propia coreografía. Los pequeños, además de los dos bailes de grupo, se lanzaron a mostrarnos sus propias valías personales. En el ‘OPDP lo vale’, el espectáculo final en el auditorio del Centro Cultural Lope de Vega de Entrevías, con las madres y los padres entre el público, interpretaron varias canciones, exhibieron sus dotes de gimnastas, realizaron trucos de magia con hilos y deslumbraron con sus toques de balón.
El campamento de los mayores dedicó todo un día a la música, jornada en la que recibió una visita muy especial. La cantautora Clara Hurtado interpretó a la guitarra y con una voz muy propia, íntima y resonante cinco canciones originales en las que abordó temas de alto voltaje, como la deshumanización de Europa por la crisis de los refugiados o la esperanza que siempre late al final de todas las dificultades y durezas de “este mundo tan salvaje”. Clara dialogó con los chicos y chicas y terminó tocando con ellos en un ambiente festivo y cálido.

El intento por ofrecer una alternativa deportiva al fútbol fructificó en emocionantes partidos de balonmano (uno de ellos en el polideportivo de Burgohondo, Ávila, cedido generosamente por el ayuntamiento) y kórbol, este último una variante entre el fútbol y el baloncesto que apasionó a los niños y niñas y que despertó ciertos arrebatos competitivos resueltos finalmente con deportividad.

Las salidas y excursiones supusieron algunos de los días más valorados por los participantes. Los mayores pasaron dos días en Burgohondo (Ávila), donde disfrutaron del río, de una emocionante velada nocturna en el monte y de un amanecer solitario y silencioso en medio de la naturaleza. Los pequeños visitaron el Planetario, realizaron una ruta de senderismo en Buitrago y disfrutaron de su adorada piscina de Moratalaz.

Tres semanas de gran intensidad que afianzan y consolidan el empeño de Otro Punto de Partida de crear un lugar humanizador y de creación de valores en el barrio de Entrevías. Un agradecimiento muy especial a las monitoras y monitores que con tanto cariño, paciencia y entrega han convivido estos días con los niños/as y adolescentes, por su generosidad y el fondo de cuidado y sensibilidad que han mostrado. También agradecer al Centro Cultural Lope de Vega de Entrevías por cedernos un espacio para realizar el campamento y por la amabilidad y delicadeza con la que sus empleados siempre nos han tratado, intentando ayudarnos en todo lo posible. Y por último, un agradecimiento especial a las familias, las madres, padres, abuelas y abuelos, que nos confían a sus hijos/as estos días de julio y que sintonizan con el fondo educativo en valores que queremos transmitir. Y por supuesto, a los participantes de los campamentos, que tanto nos han dado y que, esperamos, tanto hayan recibido para la creación de sus propias personas.

Existir gozando y creando

 

(Texto leído y compartido en la fiesta de fin de año en Entrevías, el 21 de diciembre de 2017)

1. El mes de diciembre encierra magia, acumula nostalgias y reverbera ensoñaciones, gozos y tristezas. En él se nos brinda el año en copas de cristal, transparentándose en sus esencias para ser apurado en sustancias agridulces. Este encuentro pretende transformar el 2017 en fiesta, memoria y aliento de futuro. Celebrar y recordar es actividad recreadora, liberadora. Hemos de transformar el pasado en el hoy más prometedor y ancho, pues el tiempo, en tanto que pasa, puede estrecharnos en lo pasado, en lo vivido. La auténtica fiesta relanza los hechos, las experiencias a futuros dinámicos más propios, más personales, más libres.

2. Este lugar, Otro Punto de Partida, en el cogollo de nuestro barrio, es punto de encuentro, taller de vida y espacio de canto y de danza. Rostros conocidos, voces amigas que nos entrelazan en trayectoria compartida. La proximidad de la Navidad incentiva la esplendidez y gratuidad. Encontrarnos en este espacio de referencia y arraigo, de acogida e impulso, es recobrarnos en lo más generoso, fraterno y solidario. Uno de los rasgos que confieren perfil a Otro Punto de Partida es la desapropiación, para que llegue a ser apropiado por cada uno/a de los que llegamos a este pequeño local. ¿Qué queremos ser? Acogida, escucha, proximidad… Un lugar que atrae desde la sencillez, fragilidad, potencia y generosidad. Al final, renunciando a lo perfecto buscamos testimoniar lo creíble dentro de lo posible, quedarnos ceñidos a nuestros pasos y a la estatura de nuestra medida. Lo pequeño, cuando es sincero, seduce.

3. Estamos lejos de la Puerta del Sol o de la Plaza Mayor, pero Otro Punto de Partida quiere ser también plaza y, al tiempo, hogar. Se abre y recoge, singulariza, acompaña, arraiga y nos solidariza. Una plaza que llega a ser familia, trasiego y estancia. Niños y niñas estudiando con empeño cada tarde, mayores introduciéndose en el mundo de la informática a la mañana, un grupo de migrantes encendidos en la urgencia de aprender español, aventureros del inglés y la ciencia los viernes, excursiones al Escorial, a Torrejón; paseos por la belleza escondida de los parques de Entrevías; el grupo de madres –al que desearíamos que se sumara también algún padre- despegando lentamente dos martes al mes; adolescentes creando juntos, aprendiendo a ser lo que quieren ser, compartiendo en confianza y apertura sus motivaciones, proyectos, quereres… ¡Y qué decir del hito de los tan esperados y disfrutados campamentos de julio! En Entrevías manan fuentes que van transformando tierras esteparias en vergeles cargados de promesas. Una gestación paciente, discreta y de futuro. Éramos unos desconocidos y hoy, a la vuelta de tres años, gozamos de la corriente de vida que se está generando. Agradecidos a todos/as por hacer un hueco a Otro Punto de Partida en el corazón de la historia de este barrio único.

La confianza y el cuidado: Doble campamento urbano 2017

En julio celebramos nuestro campamento urbano por tercer año consecutivo y todavía hay plazas. Del 3 al 8 de julio para los chicos y chicas de ESO y Bachillerato. Del 11 al 21 para los de Primaria. Ambos se realizarán en Entrevías, entre el Centro Cultural Lope de Vega y el local de la asociación en la calle Ruidera. El tema de los campamentos será ‘La confianza y el cuidado’. Este es el texto de presentación:

«Movimiento, pluralidad, velocidad, intensidad, ruptura, conocimiento, inmediatez… Vivimos en un mundo de posibilidades abiertas y horizontes amplios, un universo de ofertas y opciones variadas que orienta nuestros deseos y proyectos. Nadamos en la abundancia de contenidos e ideas, de informaciones y acontecimientos, en un momento histórico verdaderamente crítico, de cambios profundos y desplazamientos sísmicos en todos los órdenes y niveles: político, social, económico, científico.
En este maremágnum al que todos estamos expuestos de una u otra manera, se hace fundamental el hallazgo y la creación de lugares de referencia y fiabilidad que separen el grano de la paja, que diferencien entre la creación y la copia, entre lo artístico y lo artificial, entre la comunidad y la masa, entre las ideas y las ideologías. Espacios donde cada uno y una puedan tener una voz propia y personal, singularizada, liberada del sometimiento a lo que “se dice” o “se hace”, una voz que provenga de su esencia más auténtica y conecte con sus deseos más hondos y persistentes, sean en el terreno que sea: profesional, personal, relacional, familiar…
El cuidado de cada persona en su total singularidad y en sus relaciones con los demás son dos núcleos básicos de todo proyecto que quiera convertirse en alternativa en el cambiante hoy. Desde ese fondo fundamental se han nutrido los dos campamentos urbanos celebrados en OPDP en los últimos años: consideramos esencial que nuestra pequeña asociación, en esta aventura que iniciamos en Entrevías hace ya tres años, se abra a los niños y niñas como espacio y lugar de encuentro verdadero y auténtico con uno mismo y con los demás. Un espacio cálido, comprensivo, entrañable y a la vez dinámico, posibilitador, ambicioso.
Si el primer campamento celebró la vivencia de la amistad y el segundo abordó la temática del respeto, el próximo julio nos gustaría orientar el trabajo hacia dos dimensiones básicas del ser humano, tanto en su relación consigo mismo como con los demás: la confianza y el cuidado. En este último tiempo de convivencia con los niños y niñas, especialmente con los adolescentes, hemos sentido su desmotivación, frustración y negatividad en relación a cómo viven su día a día. Aunque la edad es propia de estos sentimientos, vemos la posibilidad de que el trabajo de la confianza y el cuidado, junto a la convivencia de los días de campamento, les ayude a poner nombre a muchas de las cosas que viven y a comprenderse en su ser más auténtico, posibilitándoles un despliegue creativo de sus potencialidades y capacidades.
Que estas dimensiones de la confianza y el cuidado nos ayuden a consolidar y afianzar este grupo que estamos formando entre todos, monitores/as y niños/as. Se está creando una historia compartida que esperemos continúe durante muchos años más».

Un día para celebrar todo lo vivido

(Texto compartido en la fiesta de fin de año de OPDP, el 22 de diciembre de 2016)

1. Hoy nos reunimos aquí, en el local de Otro Punto de Partida, para celebrar lo más importante: la vida. Porque si podemos celebrar, es debido a que hay algo que celebrar. ¿Qué mayor celebración que la de sabernos y sentirnos vivos? Lo cierto es que hay muchas maneras de vivir. Y más cierto aún es que tenemos la libertad de elegir qué vida queremos vivir, cómo queremos atravesar estos días que se nos han dado sobre la tierra. La elección aquí es lo fundamental: no estamos predeterminados, destinados de antemano a la vida que nos toca, sino que existe la posibilidad de decidir qué quiero hacer con mi vida. Es verdad que están los errores y que está el sufrimiento: todo es parte de la vida. Pero como dice la canción que escucharemos después, interpretada por el coro de niños y niñas, “hay una estrella y muchos amigos”.
2. La estrella se ha posado sobre este local y los amigos somos todos nosotros. Entre todos construimos este lugar. Mientras no constituimos un lugar, un nosotros, caminamos desvalidos y errantes. La vida, sin un lugar, ¿puede ser celebrada? El lugar nos da el horizonte. El suelo que creamos y en el que quedamos arraigados nos hace anchura. Cuando el horizonte se hace lugar, entonces estamos alumbrando un espacio dinámico, relacional, cálido y abierto. Otro Punto de Partida, que va camino de cumplir tres años en Entrevías, se afianza en lugar, nuestro lugar. También lo pequeño y frágil puede llegar a ser lugar. Lo auténtico, aunque tiemble, atrae.

3. Siempre hemos querido que este lugar sea de todos, construido entre todos y destinado a todos: vecinos, niños, jóvenes, voluntarios, amigos… Y es a esos “todos” a quienes hoy queremos agradecer especialmente por su cercanía, su ayuda, su generosidad y su confianza. Nos sentimos acompañados por vosotros, nos vamos conociendo, se estrechan los lazos, se amplía la familiaridad, se genera la amistad, hay cordialidad, nos reconocemos en nuestros quereres y nos estimamos desde quiénes somos. Poco a poco, semana a semana, mes a mes, este lugar se va convirtiendo en lo que estaba llamado a ser: un espacio de encuentro entre personas distintas, con diferentes procedencias, sensibilidades e historias personales, que se unen para impulsar los valores de una nueva humanidad. Este lugar de todos y todas existirá mientras creamos en la confianza, en el valor de cada persona, en la comprensión hacia los otros, en la generosidad, la relación, el perdón y el compartir gratuitamente.

4. Mirarnos, escucharnos constituye por sí mismo la creación de espacio nuevo, como si la cotidianeidad de la vida agotara los espacios vitales, nos redujera a un terreno incomunicado. Esta fiesta prodiga expresividad mutua, fuerza a actividad. ¿Hay alguna actividad más dinámica que el encontrarnos, dejándonos invadir por el timbre de voz de los otros? Siempre la voz amiga trae paz, infunde aliento, proximidad. Dejarnos seducir por quiénes somos, brindarnos desde dentro. Esta fiesta concentra el dinamismo en el que se experimenta Otro Punto de Partida en el fluir de días y situaciones. Quienes nos congregamos en esta tarde encarnamos la afluencia de tantas personas que a lo largo del año compartimos vida en Otro Punto de Partida, ya sea en actividades de apoyo escolar, en encuentros de madres y padres, en clases de español o inglés, en talleres de manualidades, visitas a museos o a ciudades históricas, campamentos de verano, cinefórums… También en el diálogo fraterno, en el apoyo ante la necesidad y la escucha de quién lo necesita, por los motivos que fuere, en el acompañamiento del sufrimiento ante los trances de la vida. Ante toda situación, en Otro Punto de Partida queremos mostrar un compromiso y fidelidad que sea como roca frente a la inestabilidad y movimiento de la fluctuante realidad actual.

5. Un profundo agradecimiento a cada una/o de los que hoy llenamos este lugar. Celebrémonos y gocemos, porque somos un lugar en la historia construido desde cimientos que nadie podrá destruir. Lo valioso será el que nos vivamos en un dinamismo de horizonte y de esperanza capaces de integrar el ayer arrastrándolo a lo que está viniendo. La fiesta, la Navidad ya próxima transforma la complejidad creciente de la realidad, la historia, de la sociedad en un diálogo radical. Hay algo en el interior de cada una/o de nosotros, en lo profundo de este hoy, tremebundo y gozoso al tiempo, que avanza alumbrando un nuevo futuro.